miércoles, 1 de agosto de 2012

Transpirenaica 03. Camprodon-Planoles

Por el Ripollès, del Valle del Ter al Valle del Rigard. 

Fecha: 27/06/2012.
Dist.: 62,76 Km.; Asc.: 1.849 m.; T. Tot.: 9:11; T. Mov.: 5:38.
Alt. Max.: 2.048 m.; V. Med. Mov.: 10,0 Km/h; IBP.: 119BB.
H. Salida: 7:55; H. Llegada: 17:07.

Descripción.

Íntegramente por la Comarca del Ripollès, comenzamos recorriendo el Alto Valle del Ter, para después de descender al Vall de Ribes, terminar en el Valle del Rigard. Muy cerca del cordal principal del Pirineo, dejamos al norte las cumbres de Costabona, Puig de Bastiments y el Puigmal, la más alta del Pirineo Oriental, y al sur la Serra Caballera y el Montgrony.
Desde Camprodon, remontamos el Valle del Ter siguiendo la carretera de Setcases y Valter 2.000, que abandonamos para desde Tregurà de Dalt, ascender por la Serra del Catllar hasta el Coll de la Gralla. Tras bordear el Puig Balandrau, descendemos desde el Coll de Meianell hasta Ribes de Freser. Tras unos kilómetros por el Valle de Freser, antes de llegar a Queralbs y al Valle de Nuria, lo dejamos ascendiendo desde Vilamanya, por la pista del Collet de les Barraques, a la Serra l´Estremera. Ya sólo nos queda descender a Planoles en el fondo del Valle del Rigard.
Iniciamos la etapa siguiendo desde Camprodon la Ruta del Ter, para terminarla rencontrándonos con el GR 11 Sender del Pirienu, procedente del Vall de Nuria y que abandonamos hace muchos días, en el descenso a Planoles. Tras encontrarla en el Pont de Tregura, nuestra ruta comparte itinerario con la Ruta de la Transhumància (salvo un corto tramo entre el desvío al Refugio de Ribesaltes y Rialb).

De las etapas más exigentes físicamente de la Transpirenaica, la segunda con más desnivel de la travesía, con casi 1.900 metros, en unos 60 kilómetros. Desnivel acumulado en dos duros ascensos, primero al Coll de la Gralla desde Camprodon (20 Km. y 1.120 m. de ascenso), y después el ascenso a la Serra de l´Estremera desde Ribes de Freser (12 Km. y 700 m. de ascenso), que incluyen rampas realmente duras y mantenidas durante muchos metros (por ejemplo: Tregurà-Coll de la Gralla con casi 8 kilómetros y 8,5 % de pendiente media; y la carretera Vilamanya con más de un kilómetro y medio y 12 % de pendiente media). Afortunadamente no ofrece ninguna dificultad técnica, con pistas bastante buenas y bastantes kilómetros de asfalto (podemos encontrar algo de tráfico en las carreteras de Setcases Gi-5264 y Queralbs Gi-5217, pero nunca importante).
Pocos problemas de orientación, siempre por pistas evidentes, sólo hay que prestar algo más de atención en el descenso a Ribes de Freser. Etapa solitaria en la que hay largos tramos sin ningún tipo de servicio (casi 30 kilómetros entre Tregurà y Ribes de Freser, y 20 kilómetros entre Ribes de Freser y Planoles).

La etapa coincide íntegramente con la descrita en la guía de la Travesía de los Pirineos en BTT, salvo en el inicio de etapa, que hago desde el camping Valle de Camprodon (en la ruta, 2,8 kilómetros antes de llegar a Camprodon).
La guía plantea una posible variante que suaviza la etapa (casi 20 kilómetros y 700 m. de ascenso menos), tomando la Variante B Collada Verda. Siguiéndola podemos evitar el duro ascenso al Coll de la Gralla, ascendiendo desde Camprodon por el Valle d´Abella hasta la Collada Verda, para descender por el Valle del Segadell a Ribes de Freser. Y también el último ascenso a la Serra de l´Estremera, siguiendo desde Ribes la pista de Campelles a Planoles por el Valle de Rigard.

Perfil.


Crónica.

Tercer día clave, ya que durante afrontamos una de las etapas más duras de la travesía. Superada ya nada nos podrá sorprender. La “flojera” de ayer subiendo el Colldecarrera me pone sobre aviso de ser un poco más cauto y conservador con las fuerzas. Dos factores me dan más seguridad: alojamiento seguro en Planoles, que cuenta con albergue juvenil (duermo en una cama después de dos días de camping); y en Ribes de Freser puedo parar para comer algo y afrontar los últimos kilómetros con más tranquilidad.

Pont Nou. Camprodon

Salgo temprano, sabedor del largo día que queda por delante. Lo primero que toca son los aproximadamente 3 kilómetros que separan el camping de Camprodon. Después de la foto al magnífico Pont Nou sobre el río Ter, busco un sitio para tomar un café pero me encuentro todos los bares todavía cerrados, por lo que tendré que esperar a Llanars.

Tregurà de Dalt y Castell dels Moros

Remontamos el Valle del Ter por la carretera Gi-5264 (algún coche pero nada molesto) de Setcases, que da acceso a la estación de esquí de Valter 2.000. Estos primeros kilómetros, ya cuesta arriba, son bastante cómodos y nos permiten ir calentando las piernas, pasando por Llanars y Vilallonga de Ter (cuenta con el Camping Conca de Ter). Dejo a la izquierda el pueblo de La Roca, colgado en lo alto de un pequeño farallón rocoso, por donde se desvía la variante de la Collada Verda.

Subiendo al Collet de la Gralla

Dejamos la carretera principal tomando el desvío hacia Tregurà de Dalt, que cruza el Ter por el Pont de Tregurà, donde comienza el primer ascenso del día al Collet de la Gralla (12 Km. y 890 m. de ascenso). Los primeros kilómetros por carretera, con una pendiente media del 7,5 %, encontraremos las rampas más duras a la salida de Tregurà hasta la Creu de la Fusta (zonas hormigonadas), donde termina el asfalto. Con pendientes mantenidas pero sin rampas excesivamente duras, es un puerto que con paciencia se sube muy bien.

Creu de la Fusta y Valle del Ter

Nuestra ruta asciende mediante un par de amplias zetas hasta Tregurà, y continúa remontando la ladera del Castell dels Moros, que separa los valles del Tregurà y Catllar. A medida que ganamos altura, la panorámica del Valle del Ter (desde Setcases hasta casi Camprodon) es espectacular, siendo en mi opinión uno de los puertos más bonitos de la Transpirenaica.

Coll de Meianell llegando al Collet de la Gralla

Al llegar al Collet de la Gralla la pendiente se suaviza, para comenzar un largo flanqueo a media ladera sobre el Valle de Tregurà, bajo el Puig Balandrau. A nuestra derecha se distingue claramente la Collada de Dalt de Meianell hacia donde nos dirigimos. Durante bastantes kilómetros pedaleamos, por primera vez en la travesía, por encima de los 2.000 metros.

Balandrau, Pic Fontellera y Serra de Catllar desde el Coll de Meianell

Superado el Coll de Meianell cambiamos de vertiente, dejando atrás la Ribera de Tregura para descender al Valle de Ribes. La pista (rápida pero algo bacheada al principio, va mejorando considerablemente) recorre las laderas del Puig Cerverís y la Serra de Puig Cornador, dejando a nuestros pies Pardines y el Valle del Segadell. Disfrutamos de un magnífico panorama de los valles del Rigard y Freser, y la Serra de l´Estremera, por donde transcurren los próximos kilómetros. Al fondo destaca la mole del Puigmal.

Descenso desde el Coll de Meianell

En Pla de Antic, la pista pierde altura rápidamente mediante una serie de zetas a través del Bosque de Villardell, dejando a nuestra derecha el desvío que sube al Refugio de Ribesaltres. Antes de llegar a Ribesaltres, tenemos que estar atentos, ya que debemos dejar la pista principal, para tomar un pequeño carril (algo peor firme) que desciende por Ventaiola hasta Ribes de Freser. A la entrada de la población cruzamos el tren cremallera que sube al Santuari de Nuria al pie del Puigmal.

Atención: En este último tramo, el itinerario descrito en el rutómetro y el que aparece en los mapas no es el mismo. El correcto es el del rutómetro (que yo seguí), mientras que el dibujado en los mapas desciende a Rialb por la antigua pista de Vilardell, sin llegar a pasar por Ribes de Freser. Cambio motivado posiblemente por los problemas con el dueño de una finca particular que se atraviesa, y que no permite el paso a bicicletas, sin llegar a modificarse en los mapas.

Ribes de Fresser

Con gran parte de la etapa ya completada (43 kilómetros y 1.150 m. de ascenso), es un buen momento para reponer fuerzas y poder afrontar el último ascenso del día. Como en el viaje anterior, paro en el Bar Pirineus (en ruta, a la entrada del pueblo) y me meto “entre pecho y espalda” un buen bocata de butifarra. Comida que complemento con una pequeña “siestecita” en un parque a la salida de Ribes.

Ya desde Ribes de Freser iniciamos el ascenso a la Serra de l´Estremera, cuyo punto culminante es el desvío a Planoles desde la Pista del Collet de les Barraques (12 Km. y 700 m. de ascenso). Se puede dividir en tres tramos muy diferenciados: de Ribes hasta el desvío a Vilamanya, unos 4 kilómetros por la carretera de Queralbs, muy cómodo para poner a tono las piernas; la carretera local (sin tráfico) que asciende a Vilamanya y la pista cementada que continúa hasta el cruce de El Boscàs, sin ninguna duda lo más duro, 3,5 kilómetros con una pendiente media de casi el 12 %; y del cruce de el Boscàs al desvío de Planoles, 4,5 kilómetros de pista con una pendiente media del 5% y sin rampas demasiado exigentes, que después de lo anterior parece un verdadero paseo.

A la salida de Ribes de Freser tomamos la carretera Gi-5217 que, por el fondo del Valle de Ribes, sube hacia Queralbs, que aparece poco después de Rialb encaramado en la ladera. Son pocos kilómetros ya que no mucho más tarde dejamos la carretera principal tomando el desvío que lleva a Vilamanya.

Queralbs. Valle de Ribes

Hasta Vilamanya no son ni dos kilómetros, pero las rampas son brutales (pendiente media del 12 % y rampas que se mantienen durante muchos metros por encima del 15 %. Serán unos veinte minutos, agarrado al manillar tirando de riñones, de un lado a otro de la estrecha carretera. Afortunadamente atravesamos un espeso bosque, lo que atenúa un poco el fuerte calor.

Al llegar a Vilamanya termina el asfalto, continuando en ascenso por una pista cementada, algo más “suave” (la pendiente media baja al 10 % y la pendiente máxima sólo llega al 12 %), hasta el cruce de El Boscàs, donde termina el suplicio.

Torreneules y Valle de Ribes desde Vilamanya

En el cruce tomamos la pista de la izquierda, que continúa en ligero ascenso por la vertiente sur de la Serra de l´Estremera. Es un tramo un poco pesado, ya que el calor aprieta, el cansancio acumulado pesa ya en las piernas y, no tenemos el aliciente del paisaje, oculto tras los pinos. La subida termina al encontrarnos con la pista asfaltada que lleva al Collet de les Barraques desde Planoles, por la que descenderemos nosotros.

Planoles

El descenso es vertiginoso, en algo más de 6 kilómetros perdemos casi 500 metros de desnivel, y muy divertido (la carretera es estrecha y revirada, unido a la ausencia total de tráfico permite ir muy rápido), llegando en un santiamén a Planoles. Esta vez sí he podido disfrutarlo, ya que en la anterior ocasión lo hice bajo un intenso aguacero.

Cuando me preguntan sobre la dureza de la Transpirenaica, siempre contesto que si se sobrevive a los tres primeros días, luego es todo más llevadero. Mi balance por ahora: he superado los tres primeros días de la travesía, uno de ellos de los más duros, y encima sin llegar con la lengua fuera; todo va saliendo perfectamente, con buen tiempo, y previsión también buena para los próximos días; hasta ahora no he tenido dificultades con los alojamientos; y la bici funciona perfectamente sin ningún incidencia mecánica. Que más se puede pedir. Además cada vez están más cerca de las grandes montañas. Para mañana, la Serra del Cadí-Moixero, que recorreremos durante los próximos días.

Con el calor que hace no me apetece nada “chuparme” la cuesta de vuelta al pueblo, por lo que la tarde la dedicaré a revisar la bicicleta y a descansar hasta la hora de la cena (para no estar dando vueltas un sitio para cenar he contratado la media pensión). Después de la cena, toca ver los cuartos de final de la Eurocopa, que acabará ganando España, no sin mucho sufrimiento, a Portugal.

Alojamiento: Albergue Juvenil Pere Figuera. 972 736 177/934 838 363. Ctra. de Nevá, Prat Cap Riu. 22,65 € Habitación común en régimen de media pensión. Se encuentra en la parte baja del pueblo junto a la estación de Renfe. Albergue moderno y funcional como todos los albergues. Incluye las sabanas. La cena, también como en otros albergues, muy sencilla (hoy ensalada, pizza y filete). Con un “hambre que da calambre”, al principio me parece un poco escasa, pero por fortuna al final se puede repetir y quedo bastante satisfecho. El desayuno es a las 8:00, pero si queremos salir antes pueden prepararnos un pequeño picnic, y hay una máquina de cafés en la entrada.

Otros alojamientos:

3 comentarios:

  1. Yo desaconsejo la variante de Abella (Collada Verda) dado que hay unas subida con pendientes brutales con, además, un suelo muy descompuesto: prefiero sin duda la ruta por Tregurà.

    Àlex Roca-Cusachs

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    1. Gracias por tu aportación. Yo no conozco esa variante ya que siempre he ido por el itinerario principal (Collet de Gralla y la pista del Collet de les Barraques). No me puedo llegar a imaginar como son esas pendientes.

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  2. Doy fé de la dura subida hasta Vilamanya, esa la recordamos durante varios días. Creo que en alguna etapa de más adelante ha habido algo parecido....

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